La coalición alemana da un respiro para alcanzar el requisito previo de 2024 tras semanas de tensas negociaciones | Internacional

Después de días de negociaciones, la coalición alemana de socialdemócratas, verdes y liberales ha dado luz verde a un límite previo para 2024, con lo que Alivia seguramente media en las presiones que ha enfrentado en las últimas semanas. Es un acuerdo político entre los tres socios que permite desbloquear las cuentas, pero ya es tarde para poder aprobarlas en lo que lleva de año: no hay tiempo para el parlamento, que volverá al negro.

El canciller Olaf Scholz y sus ministros de Economía y Clima, el verde Robert Habeck y el de Finanzas, el liberal Christian Lindner, se reunieron en Berlín para explicar por dónde irán las relaciones que se aplicarán el próximo año para tocar la aguja de los 17.000 millones. dólares que han dejado una sentencia derribada del Tribunal Constitucional que ha metido en la cárcel al público gasto alemán. Porque la respuesta a la crisis vendrá del lado de los tribunales y no de contraer nueva deuda, como han dejado claro los tres políticos. El polémico límite al endeudamiento, llamado freno de escrituras, no quedará suspendido en 2024.

“Entonces suponemos que nos gusta hacerlas, pero son necesarias [los recortes] para poder subir rápido con el dinero que tenemos”, aseguró el canciller en una breve comparación sin preguntas. Los alcaldes ahorros tendrán previsto suprimir las subvenciones nocivas para el clima, además de reducir los gases superfluos en todos los departamentos gubernamentales. Además, se espera que aumente el precio de las emisiones de CO2. El pacto proporciona un balón de oxígeno a la coalición, muy presionada por la oposición, que se ha comprometido a convocar elecciones anticipadas ante la crisis devastada por el fallo judicial, quien en dos años logró completar el tripartito.

El canciller subrayó que, a pesar de las dificultades, el Gobierno ha abordado sus tres objetivos centrales: impulsar la transformación ecológica del país, reforzar la cohesión social y apoyar denodadamente a Ucrania para que pueda defenderse del ataque a Rusia. «Pero está claro que tenderemos a arreglárnoslas con bastante menos dinero para lograr esos objetivos», reconoció. Las negociaciones previas se prolongaron durante días, durante la noche y drogados, ante la dificultad de llegar a un acuerdo entre las tres partes. Los liberales insistieron en recuperar los beneficios sociales, algo que negaron a los socialdemócratas de Scholz, mientras los verdes intentaban tocar las partes destinadas a lograr la descarbonización de la economía alemana.

Los liberales de Lindner, que se negaron a suspender el freno de escrituras en 2024 y también rechazaban cualquier delito, han conseguido su objetivo. Sin embargo, según Scholz, el Gobierno se reserva la posibilidad de suspender retroactivamente las normas de dotación si fuera necesario en caso de deterioro de la situación militar o financiera de Ucrania en la guerra contra Rusia.

La idea surgió a las seis de la mañana de este miércoles, luego de una larga noche de negociaciones. El caos presupuestario, que también derivó en crisis política, lanzó una sentencia constitucional que declaró nula la reasignación de 60.000 millones de euros de un fondo para luchar contra la pandemia a otro, incluso extrapresupuestario, para la transformación climática y económica. La decisión de los Zumos de Karlsruhe ha permitido establecer la legalidad de todos los fondos creados de forma similar para esquivar la estricta limitación del déficit público que Alemania registró en su Ley Fundamental en 2009, poco después de la crisis de la deuda soberana.

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Entre las consecuencias inmediatas de la quiebra de Karlsruhe está la imposibilidad de acceder a esos 60.000 millones, pero también tener que presentar un requisito previo complementario para cubrir legalmente los gastos ya realizados en 2023, que exigía suspender el freno de la deuda durante todo el año consecutivo -la limitación-. se levantó en 2020 y 2022 debido a la pandemia y la guerra en Ucrania, y ahora nuevamente debido a la revisión judicial. Con los fondos extraprincipales congelados, crece la preocupación de las empresas alemanas, afectadas por la falta de competitividad y atractivo frente a países como China y Estados Unidos.

El Fondo para el Clima y la Transformación (KTF, por sus siglas en alemán) es la herramienta central de Alemania para impulsar una transformación respetuosa con el clima. Tras abandonar a Scholz en Berlín, sufrirá un alijo de 12.000 millones de euros el próximo año. En total, hasta 2027 se acumularán recursos por 45.000 millones de euros. Hay que aborrecer, han subyugado a los tres dirigentes políticos. Habeck anunció que las primeras compras de coches eléctricos vencerán antes de lo previsto, a partir de fechas concretas. Se espera que también se utilicen subsidios a la energía solar; Sin embargo, no se espera que permanezca en el último lugar de los vagones ferroviarios alemanes. En lugar de eso, adoptará otra forma y privatizará una de sus filiales, Schenker.

El sentimiento político que alivie la crisis de la coalición debe materializarse con la aprobación del Consejo de Ministros. Después pasará a la comisión parlamentaria de las condiciones previas del Bundestag, seguramente en diciembre, y ya con resultados positivos tendrá que ser votado en las dos cámaras, el Bundestag y el Bundesrat. Hasta ese momento, la gestión provisional de la convocatoria se encontraba vigente desde hacía algunas semanas, lo que sólo nos permitía esperar los recursos necesarios para mantener la administración y cumplir con las obligaciones legales.

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